Algunas de las afecciones cutáneas que más acusan los cambios de estación y las variaciones de temperatura, propias de la primavera, son la Rosácea y la Couperosis, que encienden la zona T del rostro sin responder a la cosmética. El Dr. Pedro Santos aporta las claves para reconocerlas y explica la mejoría visible que se opera en la piel con un láser vascular como DermaV de Cynosure Lutronic.

¿Rosácea o couperosis?

Las venitas en el rostro o telangiectasias son vasos finos y delimitados que no siempre se presentan sobre una piel enrojecida. Su presencia tampoco anticipa el desarrollo de Rosácea, pero pueden formar parte de ella en su fase más vascular, cuando el enrojecimiento cutáneo es persistente y la piel alcanza la mayor reactividad. Estos capilares aislados que se producen por fragilidad, daño solar acumulado, cambios bruscos de temperatura o predisposición genética, pueden llegar a dilatarse de forma permanente, dando lugar a la conocida Couperosis.

El tratamiento definitivo para los capilares visibles

No existe tratamiento oral o tópico que elimine las venitas evidentes, aunque algunos cosméticos pueden calmar la reactividad de la piel, mejorando su apariencia. “El vaso en sí no desaparece con cosmética -explica el Dr. Pedro Santos- sino con láser vascular, que es el tratamiento más eficaz en estos casos” Equipos como el DermaV de Cynosure Lutronic permiten tratarlo de forma selectiva, emitiendo pulsos de energía a 532/1064nm, que es absorbida únicamente por la hemoglobina contenida en los capilares. “Este láser -continúa el especialista- actúa por fototermolisis selectiva, generando un calor controlado que los coagula justo allí donde se precisa, sin dañar la piel circundante ni causar molestias para el paciente” La emisión de criógeno, regulada por sensores de temperatura integrados, asegura un enfriamiento más efectivo y seguro de la piel.

·Resultados: desaparición del vaso tratado y piel con tonalidad más uniforme. En casos extensos la mejoría puede ser progresiva, a lo largo de varias sesiones.

·Recuperación: cursa con enrojecimiento leve o con una ligera inflamación, que dura entre 1 a 3 días. Se puede seguir con la vida normal, siempre y cuando se proteja la piel del sol.

·Sesiones: varían entre 1 ó 3, dependiendo del número y el calibre de los capilares. 

¿Qué es la rosácea?

La Rosácea se delata por un enrojecimiento persistente en la zona centro facial debido a una respuesta vascular exagerada frente a factores externos como los cambios de temperatura o internos como la genética, las alteraciones inmunológicas o incluso un ácaro llamado Demodex, que habita de forma natural en los poros de la piel, pero prolifera excesivamente en caso de Rosácea. A este eritema persistente pueden acompañarle granitos inflamatorios sin puntos negros o vasos visibles, así como sensación de ardor o afectación ocular en algunos casos. “La Rosácea puede manifestarse en cualquier tipo de piel -aclara del Dr. Santos– aunque es más frecuente en fototipos claros. En las pieles más oscuras suele pasar desapercibida durante más tiempo” El enrojecimiento súbito y mal controlado es fuente de frustración y socava la autoestima a medio y largo plazo. Se intenta ocultar por la pérdida de seguridad en uno mismo y porque se la relaciona injustamente con el alcoholismo.

Tratamiento combinado anti-rosácea

Los tratamientos tópicos y orales son necesarios en este caso, para rebajar la fase más activa de la Rosácea. “Conviene estabilizarla previamente con el tratamiento médico adecuado. El láser -continúa el doctor- no es la primera opción en brotes inflamatorios severos. Se usa después para controlar el componente vascular crónico” Llegados a este punto, el láser DermaV de Cynosure Lutronic, puede ser de gran ayuda porque reduce el enrojecimiento crónico y mejora la uniformidad del tono cutáneo de una forma progresiva gracias a sus pulsos de frecuencia variable, que permiten tratamientos efectivos incluso en casos resistentes. “La energía emitida -puntualiza- actúa específicamente sobre la hemoglobina de los vasos dilatados, responsable del componente rojo característico”

·Resultados: reducción visible del eritema y disminución tanto en la intensidad como en la frecuencia del rubor. Mas que una cura definitiva, es una forma de controlar la enfermedad.

·Recuperación: es habitual el enrojecimiento y la sensación de calor durante unas horas o días. En algunos casos puede darse un poco de edema (hinchazón). Se recomienda evitar la exposición al sol y utilizar productos calmantes y regenerantes, que refuercen la barrera cutánea. Hay que evitar factores desencadenantes como cambios bruscos de temperatura o productos irritantes.

·Sesiones: entre 2 y 4 sesiones espaciadas, con varias semanas entre sí.